Mi querida domótica. ¡Qué de esperanzas tenía yo depositadas en ti! Esa idea de poder construir y disponer de hogares inteligentes, esa posibilidad de aplicar tecnología para automatizar ciertas tareas de la casa y facilitar la vida de las personas. ¡Aaayyy (suspiro incluido)! Todo era tan bonito como un cuento de hadas cuando tuvo lugar aquella especie de boom domótico a mediados de la década de los 90, boom de dónde surgieron multitud de empresas al amparo de aquella tecnología emergente que prometía ser la nueva gallina de los huevos de oro. En cambio, me llama la atención que tras más de 20 años desde que acuñaran el término, ¡a día de hoy mi casa no tiene instalación domótica alguna! Y no creáis que es porque soy un maniático al que no le gusta la domótica (al contrario me flipa) y que esta situación se da únicamente en mi casa; es que sinceramente no conozco ni he visitado muchas casas (me sobran muchos dedos de la mano) que tengan algún tipo de instalación domótica.
Es así de triste, y no hablo de una mega instalación domótica que me permite realizar la compra desde mi PDA tras ver el contenido de la nevera de casa (vía un web service con autenticación segura al que me conecto a través de la red 3G); qué va, hablo del típico kit domótico programable que te permite encender, apagar y regular la temperatura de la calefacción y del aire acondicionado (si lo tienes), y por ejemplo, controlar las luces o alguna otra funcionalidad sencilla del hogar.
Siento defraudar a los domofans, pero por mucho que me fastidie, hay que admitir la cruda realidad: a día de hoy, en pleno año 2008, sólo unos "privilegiados" tienen algún tipo de instalación domótica en sus hogares (inteligentes). Dicho de otra manera, las buenas intenciones y maneras que apuntaba la domótica cuando surgió, se han quedado en agua de borrajas. ¿Qué ha ocurrido para que se dé este descalabro domótico, o mejor dicho, este "no-despegue" domótico? A bote pronto se me ocurren una serie de razones:- El precio de la vivienda. Viendo cómo ha estado el panorama inmobiliario en los últimos años, la gente bastante tiene con pagar una hipoteca y mirar de reojo al **** Euribor como para costearse una instalación domótica que le hace ser el más cool de la vecindad.
- La domótica y sus componentes son caros. Sinceramente no sé lo que cuesta una instalación domótica básica, pero doy por hecho que es un servicio tirando a caro. Por no hablar de la mítica nevera inteligente o de la pantallita LCD de marras que incrustada en la pared del pasillo te permite "gestionar" tu casa...eso sí, después de pagar religiosamente la cuota mensual del préstamo personal que has tenido que pedir para la instalación. ¡Nos han jodido!
- ¿Funciona realmente bien eso de la domótica? Esta pregunta se la hace mucha más gente de las que creemos, sobre todo gente que no ha vivido la explosión y el despegue de las nuevas tecnologías. Además, quién no ha oído a alguien quejarse de que sus luces se han encendido en plena madrugada sin saber por qué, que la calefacción no se ha encendido a la hora programada, o aún peor, ha estado encendida toda la noche, y te has despertado sudando como un pollito, mientras las acciones de Gas Natural hacen que el Ibex-35 se dispare hasta máximos históricos. Guste o no guste, esta desconfianza entre la gente es real y existe.
Con el paulatino envejecimiento al que se ve sometida la población actual, sobre todo en los países desarrolados (¿?), la esperanza de vida ha aumentado mucho. Hoy en día, siempre que la suerte y la salud nos acompañen, por norma general vivimos muchos años más que nuestras generaciones anteriores. Así todo, por mucho que vivamos más años y tengamos una calidad de vida aceptable, seguiremos siendo personas mayores, con lo que será inevitable tener achaques y problemillas varios de salud, así como algunas limitaciones físicas o psíquicas. Y es aquí donde entra el juego el filón de la domótica. ¿Por qué no facilitar la vida a esta gente con el uso de tecnologías en el hogar? Quizás no tanto para las generaciones que actualmente ya están dentro de este colectivo denominado como "personas mayores", pero lo veo muy factible para nuestra generación y para esas generaciones futuras que vienen ya con una PDA bajo el brazo, que están totalmente familiarizadas con las nuevas tecnologías.
Ya me estoy viendo dentro de unos años trasteando con mi pantalla LCD "amiga", ésa que me permite controlar con el dedo los sistemas de toda la casa, ésa que me recuerda cuándo tomar la medicación, ésa que me permite hablar con mi familia con sólo pronunciar "Antonio", librándome de la condena de utilizar un móvil en el que apenas puedo ver las letras. ¡Es la clave!
Servicios y aplicaciones domóticas sencillas, controlables con un sólo dedo, con interfaces very-very user-friendly, pensadas y diseñadas para gente mayor, incluso para gente con cierta discapacidad. No sé, quizás me he emocionado, pero yo veo el futuro así, de ahí mi confianza en un pronto renacer de la domótica. De hecho, quiero que el futuro sea así y que la domótica y las nuevas tecnologías me ayuden a tener una mejor calidad de vida, a vivir mejor y de manra más confortable mis años de vejez. Que para eso trabajamos toda la vida ;-).Por cierto, ya que estamos, os recomiendo leer Domokyo, un blog muy interesante sobre temas de domótica y gadgets inteligentes (y a veces frikis) para la casa. Os aviso que casi todos los aparatitos llevan la etiqueta de "gadget apto sólo para ricos", pero bueno, por mirar de momento no cobran ;-).
¿Qué opináis? ¿Alguien tiene alguna experiencia domótica interesante que compartir? ¿Estáis de acuerdo conmigo en que veremos un renacer de la domótica aplicada a las personas mayores, o por el contrario pensáis que no llegaremos nunca a conocer y vivir en una smart home?
SaludoX.